Sociedad 2020

foto_julioUn libro de Arely Aráoz

“Clorinda, piedra y fuego”

Por: Julio Antonio Gutiérrez Samanez

El pasado 20 de abril en la sociedad pro Cultura Clorinda Matto de Turner, se presentó el libro “Clorinda, piedra y fuego” de Arelí Aráoz., escritora, defensora de la niñez desvalida y recordada periodista de  “El Diario de la mañana” de Radio el Sur. Quien trata sobre la vida de la escritora cusqueña Clorinda Matto de Turner, una luchadora social, primera indigenista y feminista peruana, defensora de los desposeídos abusados por el gamonalismo y enemiga de los malos curas.

Su mayor pecado fue pedir a viva voz el fin del celibato para que no haya tragedias como la que narra en su novela “Aves sin Nido” (1889), por ello se ganó el odio del clero. Clorinda puso el tema del indio en la escena política del país. Se enfrentó contra el fanatismo y la ignorancia.

Sufrió mucho, pero, recibió en Europa la apoteosis de la gloria, como grande de las letras americanas. Clorinda, de vivir un poco más, pudo haber recibido el premio Nobel.

Aunque Arelí dice que su libro es una simple recreación de la vida de esta fascinante mujer, su libro cae en el género de la novela, el más excelso de los géneros literarios narrativos: Se dice que la novela es extensa y la poesía intensa. Hay novelas costumbristas, satíricas, realistas, novela dialogada y entrevistas periodísticas noveladas como ésta. Toda ficción literaria más o menos extensa es una creación novelística.

En la obra de Arelí Aráoz el lector revive a Clorinda, ella misma cuenta su vida a través de sus escritos, explica su fatalidad, su dolor de heroína de las letras americanas, que vive entre una secuencia de traiciones y envidia por su talento; es víctima de los odios políticos y religiosos; sufre el escarnio machista, la inquisición cobarde e ignorante de la curía, la cucufatería y la plebe.

Con mucha gracia y arte, Arelí revive los momentos más intensos de la vida de CMT, dialogando imaginariamente con ella, entresacándole respuestas y comentarios, recrea esa época de miserias humanas: el machismo, la envidia de sus contemporáneos intelectuales. No en vano, Efraín Kristal, crítico literario peruano, denunció la conspiración de los intelectuales varones de esa época, para acallar la obra de las mujeres. Muchas de ellas murieron enloquecidas: Mercedes Cabello, en Lima y Trinidad Enríquez, en Cusco.

Estos relamidos escritorcitos de la aristocracia limeña, supérstites de la mentalidad colonial, en su mayoría misóginos, odiaban y zaherían a Clorinda, le imputaban tendencias varoniles u “hombrunas” y es que en Lima donde, como dice Arguedas, “todo se amaricona”, la voz rotunda, clara y valiente de esta mujer, les parecía voz de hombre.

La obra de Arelí Aráoz tiene 13 partes o capítulos

El primero versa sobre el nacimiento y  la infancia de Clorinda, su familia y la prematura muerte de su madre, narrados con fino estilo literario.

El segundo, trata de su matrimonio con José Turner (Ciudadano Inglés de 33 años y ella de 19) en 1871, Matrimonio que duró 10 años. En ese tiempo Clorinda se hace defensora de los indígenas y hace carrera como escritora de tradiciones, leyendas, etc. Hay una bella ficción en que la visitan, en sueños, los personajes de sus tradiciones.

En el acápite tercero, en 1877, la escritora viaja a Lima a sus 25 años, es coronada en las Veladas Literarias de Juana Manuela Gorriti, el propio tradicionista Ricardo Palma interviene dedicando a su discípula una tradición. Estalla la guerra con Chile y la pareja retorna para crear un hospital en Tinta donde asisten a los heridos de la guerra.

En el cuarto capítulo muere Turner, dejándola entre crueles y sórdidos acreedores y leguleyos que le quitan sus bienes. Se va a Arequipa, dirige el periódico “La Bolsa”.

En el quinto, Clorinda se traslada a Lima, conoce a González Prada, con quien Arlí Aráoz, cree que tuvo un affaire amoroso. Clorinda asume la dirección de “El Perú Ilustrado”, la revista más importante de esa hora. En su ausencia, Chocano, edita el poema en prosa “Magdala” de Coelho Netto. Allí hay un bello diálogo de ficción de los escritores con Palma, el tradicionista dice: “Yo satirizo, ella critica”.

En la parte sexta, el Arzobispo de Lima prohíbe la lectura de El Perú Ilustrado bajo amenaza de pecado mortal y excomunión.  Hordas de fanáticos queman sus libros en Cusco y Arequipa en 1990. Un grupo de cucufatas cusqueñas le escriben una oprobiosa carta. La carta fue publicada en el semanario “El Mundo Libre” de Edgardo Díaz en 1948, que encontré y publiqué en mi blog (http://clorinda-matto-de-turner.blogspot.com) en Internet.

En el séptimo capítulo narra lo ocurrido en 1895 con la revolución civilista de Piérola, cuyos adeptos atacan su casa e imprenta y las destruyen, pues Clorinda era cacerista.

En el capítulo octavo Clorinda viaja a Chile y Argentina, exiliada

En el noveno, se instala en Buenos Aires, Argentina, que la acoge como segunda patria, funda la revista “El Búcaro Americano”, con la que alcanza una trascendencia mundial.

El décimo capítulo narra su viaje a Europa, pasa por Río de Janeiro, -Arelí, revive la conversación de Clorinda con Coelho Neto-.

El capítulo once, recuerda su estadía en España, donde la agasajan los intelectuales y escritores, especialmente mujeres, como: Concepción Gimeno, Carmen Burgos y famosos como Amado Nervo y Jacinto Benavente.

El capítulo doce, narra sus viajes por Francia, Inglaterra, Italia, Suiza y Alemania. Su visita al Papa Pio X, París, Londres, la tierra de su esposo, etc.

Y, el último capítulo, (13), refiere su retorno a Buenos Aires, la redacción de su obra de edición póstuma “Viaje de Recreo” y su muerte acaecida el 25 de octubre de 1909.

El trabajo contiene algunos temas controversiales que a continuación detallo:

- Contra el parecer de la señora Aráoz, creo que hay que hacer justicia a José Turner, porque fue su mentor y promotor literario, por ello CMT, como ella misma lo declara, unió su apellido al suyo para “dedicarle todas las glorias que ella alcance en el mundo de las letras”.

-Turner, no fue enterrado en Cusco sino en Tinta, Clorinda le hizo un monumento, un obelisco de mármol, cuya lápida está rota por una bala de fusil. Es necesario recordar que Manuel E. Cuadros y Cesar Augusto Reinaga, esclarecieron documentariamente estos asuntos.

-Al irse a Arequipa y pasar por Puno en 1884, Clorinda no pudo entrevistarse con Gamaliel Churata o Arturo Peralta, -el autor de “El Pez de Oro”, quien, también, vivió una vida de persecuciones y exilios-, pues este personaje nació en Arequipa ¡en 1897! La autora debió confundirse con algún otro luchador social collavino, ya que esa región estuvo muy convulsionada por movimientos indígenas de ese tiempo.

Clorinda no presenció la quema de sus libros en 1890 en Cusco, pues estaba en Lima.  TampocoArely-clorinda pudo viajar a Sicuani en ferrocarril, porque el ferrocarril llegó a Cusco recién en 1908.

Finalmente, aunque puede tratarse de una errata tipográfica, la fecha de su fallecimiento en Buenos Aires no fue el  9 de octubre sino el 25.

Con todo, esta novela, narración o recreación novelada de la escritora Arelí Aráoz, es una ofrenda a la memoria de Clorinda, rescata lo mejor de ella: su obra, su lucha social, su valentía, su heroísmo, sus valores, su lealtad indeclinable a sus principios e ideales, que la hicieron trascender a su tiempo.

Clorinda, como bien titula este libro, estuvo hecha de piedra y fuego, redentores.

Clorinda es la intelectual mujer más importante de la historia peruana y americana. Es nuestra egregia “cusqueña universal”.

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