Sociedad 2020

Mara_-2Apuntes sobre la pintura virreinal cusqueña

Por: Maria Luz Crevoisier

Periodista

sapacaDice Elizabeth Kuón  Arce en su tesis Pintura Cuzqueña (sic) del siglo XVIII que tres pintores italianos son  gestores del nacimiento de la pintura virreinal cusqueña,

Alisio, Bernardo Bitti y Angelino Medoro .Bitti llegó a Cusco en 1583 y su influencia se sintió también en Lima, Arequipa, Juliaca, Potosí y Chuquisaca, siendo el pintor Luis de Reaño el ultimo manierista en Perú por el año de 1650.

A la influencia italiana hay que agregar el tenebrismo de Francisco de Zurbarán y la de los grabados de Amberes, estos unidos al arte pre hispánico y al conceptualismo estético de los indígenas y mestizos dio como resultado el nacimiento de un nuevo arte que se desarrollaría simultáneamente en varias puntos del virreinato peruano.

La Escuela Cusqueña tiene como representantes a Basilio Santa Cruz, Diego Quispe Tito, Marcos Zapata, Marcos Sapáca , Mateo Escalante  y a otros que no se menciona o LA.1se desconoce pues como afirma Gabriela Lavarello Vargas de Velaochaga (1),especialista e investigadora de arte , no se ha dicho todo sobre esta  actividad pese a su importancia  y a la influencia que aún ejerce en el arte contemporáneo peruano.

Una figura trascendental en este proceso  es la del arzobispo y Mecenas Manuel de Mollinedo y Angulo sin cuyo patrocinio no hubiera sido posible que la Escuela Cusqueña alcanzara el grado de grandeza al que llegó. Basilio Santa Cruz Pumaccallao, fue uno de los pintores que supo aprovechar este mecenazgo lo mismo que Diego Quispe Tito cuya obra se encuentra principalmente en la iglesia del distrito de San Sebastián y también se hallaba en la capilla de San Lázaro, pero debido al incendio del 10 de febrero se perdió casi en su totalidad. No sabemos las acciones que realiza la Dirección Regional de Cultura de Cusco para recuperar este valioso patrimonio.

La Escuela Cusqueña produjo miles de pinturas  como sostiene la señora de Velaochaga, habiendo talleres donde se realizaban hasta 450 obras en poco tiempo por las exigencias del comercio pues  eran enviadas a Lima, Arequipa, Trujillo, Ayacucho, Río de la Plata, Alto Perú y Europa. Como  simple ejemplo de esta exportación tenemos un Diego Quispe Tito en la Casa de la Moneda de Potosí (Jesús entre los doctores), a Marcos Zapata en el convento de Las Capuchinas en Santiago de Chile o los doce lienzos de gran formato correspondientes a las series de los Patriarcas y los Reyes que Marcos Sapáca envió a la iglesia de Humahuaca (Jujuy).

Existe una confusión entre los pintores Zapata y Sapáca como explica la especialista en cuestión pues se los toma como  a uno solo. La historiadora boliviana Teresa Gisbert quien junto a su esposo José de Mesa tiene el mérito de ser una de los pocos estudiosos del Arte Virreinal en Cusco ; dice en su libro Barroco Peruano (Banco de Crédito del Peru-2002) : Marcos Zapata o Sapáca (sic) ,repitiendo este error Luis Eduardo Wuffarden en su Diccionario Histórico Biográfico (Edit. Milla Batres-1986).La señora Velaochaga aclara que Marcos Zapata era un pintor  de la nobleza por ello firmaba como inga y estuvo activo desde 1748; Marcos Sapáca en cambio es un pintor nacido en las clases populares y está activo desde 1764.Además especifica que las manos, ojos, nariz, telas, colores son diferentes como totalmente distintas son las A de los nombres, Sapáca la ejecuta en dos grafías y Zapata en solo una.

Otro error es el de denominar como anónimas las pinturas que no llevan el nombre de su autor, pues  se firmaba al final de la serie así fueran tres, cuatro o por ejemplo, los doce cuadros del Horóscopo de Diego Quispe Tito (lamentablemente solo quedan nueve y los tres desaparecidos deben figurar como anónimos) o los doce de los Patriarcas de Sapáca. Lo mi smo ocurre con los Arcángeles,  si eran pintados en serie, con arcabuz, espada, pisando la serpiente y demás motivos solamente al final de esta llevaron la firma  quedando el resto como anónimos por lo que fueron vendidos o robados en distintas épocas.

gaby.1Fueron llevados clandestinamente al extranjero numerosos cuadros de la Escuela Cusqueña como diversos objetos de arte virreinales, se han podido recuperar solamente algunos gracias a gestiones de diversas instituciones pero debieran darse leyPPS.1es más severas para impedir que sigan saliendo del país. Solamente así podr emos preservar nuestro riquísimo patrimonio cult ural.

 

(1) .-Gabriela Lavarello de Velaochaga, limeña, es bachiller de Educación Técnica y Artística. Fue directora de la Galería de Arte 715 de Lima desde 1974 hasta el 2003.

Por su labor a favor de la cultura artística ha sido galardonada en diferentes oportunidades. Uno de estos es el  Diploma que  la Municipalidad del Cusco, le otorgó en el 2009 por su Diccionario Artistas Plásticos en el Perú de los siglos XVI al XX.

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