Por: Patricia Marín

Fotografía: Agencia Andina

Hospital Antonio Lorena valicha
Queremos iniciar este nuevo editorial, con una rotunda aseveración del Dr. José Uriel García Cáceres: “La salud no quiere decir necesariamente médico, ni necesariamente medicina, ni necesariamente sala de operaciones. ¡No!”

 

Entonces ¿qué implica la noción de salud? ¿A qué se refiere el apreciable doctor García? Vayamos de a pocos.

 

En una nota que aparece en el portal de Radio Quillabamba, se puede leer: “La Convención: más de 12 mil millones de canon y ni un hospital moderno para enfrentar pandemia”. En el desarrollo de la misma, los redactores afirman que “desde el año 2007,  la provincia de La Convención – Región del Cusco, percibe fondos de canon y sobrecanon por la extracción del gas que se realiza en su suelo, dineros que si bien han permitido que se ejecuten obras de infraestructura y apertura de algunas vías de comunicación, gran parte de ellos solo sirvieron para generar corrupción en las autoridades distritales, provinciales y regionales que se aliaron con empresas  proveedoras  y  las utilizaron  para enmascarar presupuestos sobredimensionados  de obras mal ejecutadas. Carreteras con monocapas que en un clima de selva como el que tenemos apenas  duran cinco meses.  Fueron  millones en inversión, incluso algunas aún se encuentran en el rubro de ‘obras fantasmas’ y,  por el  letargo de las autoridades judiciales no han podido ser sancionadas”.

Los redactores señalan  con buen criterio,   que esos fondos debieron ser invertidos en los  tres pilares importantes para el desarrollo sostenible de los quillabambinos: salud, educación y vías de comunicación.  Afirman que “uno de los más descuidados, por ser considerado como de  última prioridad, fue el sector salud que en medio de esta pandemia nos ha cogido desprotegidos y sin poder atender a los contagiados por COVID – 19.  Sí, la provincia más rica del Perú no tiene un hospital ni siquiera de categoría 2-1. El único que atiende, y que primero fue un convento, fue donado por  monjas dominicas en los años 30 y 40 del siglo pasado  para atender a los enfermos de paludismo, enfermedad que diezmó a casi el 50 % de la población en ese entonces; ni que decir de los centros de salud en los distritos que, en muchos  de ellos, solo atiende un técnico o técnica en enfermería con una infraestructura inadecuada y sin el equipamiento necesario”.

En cuanto al Cusco, ya todos conocemos la triste y deplorable historia de la construcción del hospital Lorena: ¡siete años paralizada! Algo tendrá que ver con el hecho de que cuatro presidentes regionales fueron a la cárcel por el ejercicio corrupto de sus funciones.  Huelgan comentarios.

Lo importante es que los cusqueños tengamos presente nuestra propia responsabilidad en este desastre, puesto que fuimos los electores de esas autoridades corruptas. Ahí los pusimos para que manejen a su arbitrio el dinero que era de toda la sociedad. ¿Sabemos los cusqueños cuanto recibieron los gobiernos regionales,  municipales y distritales gracias al Canon y sobrecanon y regalías de nuestros recursos?  Miles de millones de soles llegaron a  las arcas de nuestras instituciones.  Como dicen los colegas de Radio Quillabamba, ¿acaso  estos sirvieron en la inversión de los tres pilares para el desarrollo de la región: educación, salud, vías de comunicación? Yo añadiría tres más: agricultura, agua potable  y telecomunicaciones, que igualmente fueron áreas descuidadas.

Pero veamos concretamente las cifras, estos cuadros nos fueron proporcionados por Propuesta Ciudadana,  institución que sigue el comportamiento de los gobiernos regionales, locales y distritales  desde hace mucho tiempo.

 

Veamos éste primer cuadro, donde figuran con claridad los ingresos por los diversos tipos de canon que recibieron los Gobienros Locales del Cusco. En el 2019  el monto fue 2, 163 millones de soles.  Y estoy mencionando sólo el último año. 

  

   

MEF/SIAF Amigable; Elaboración: CBC Cusco.

 

Ahora veamos el cuadro que nos permite ver la evolución de  transferencias a la Región Cusco, podrán ustedes, observar lectores de www.valicha.com, un nuevo rubro en negro: ENDEUDAMIENTO, sí, lo escribo en altas, para que no se escape este dato. Según Propuesta Ciudana , en el período de los años 2007 al 2016, el Cusco estuvo a la cabeza de la lista de Gobiernos regionales que recurrieron a préstamos para la ejecución de obras de infraestructura básica y pública. El monto de endeudamiento en ése período ascendió  a 1073 millones de soles.

 

 

 

 

La pregunta cae de madura ¿Dónde están  y cuales son la obras que se construyeron con la deuda que todos los cusqueños hemos adquirido y estamos pagando? Pues gracias al trabajo del Grupo Propuesta Ciudadana, sabemos que  desde el año 2012 el Gobierno Regional pagó 424.96 millones de soles, y para este año tienen programado pagar 37,1 millones de soles. ¿Qué les parece?

 

Y para tener mejor idea de cuánto recibe el Gobierno Regional del Cusco  en comparación con otros departamentos o regiones del país, veamos este último cuadro:

  

Fuente: Siaf –Mef; elaboración: Grupo Propuesta Ciudadana.

 

Pues bien,  vamos a terminar este editorial, con la respuesta que da el propio Dr. Uriel García Cáceres a las preguntas que formulé al principio a propósito de su aseveración: “La salud no es solo ausencia de enfermedades, sino, tal como dice el artículo 25 de la Carta de las Naciones Unidas, la salud es integral: derecho a un salario, derecho a una jubilación, derecho a una casa decente, derecho a una educación. Eso es salud,  lo que pasa es que lo olvidan”.

 

Sala Covid CuscoHasta hoy viernes  7 de agosto, a las  9: 10 minutos de la noche, www.valicha.com no ha podido dialogar con las autoridades de la Región Cusco, o con  el Decano del Colegio  Médico,  o con algún médico especialista, que nos  explique por qué el Cusco está en esta situación:  

¿Qué pasó? ¿Por qué no se prepararon nuestras autoridades?

 

Ya  teníamos el ejemplo de Iquitos y el Norte del país.  

 

Ahora estamos pidiendo que el  Gobierno central intervenga.  Y para empeorar las cosas nuestros líderes locales están divididos con respecto a la cuarentena y su cumplimiento, lo que hace aún más compleja la situación del Cusco.  ¿Podrán nuestras autoridades revertir esta situación? ¿Cómo?

 

No es momento de buscar culpables por el caos urbano, falta de agua y de servicios en las zonas urbano marginales, ya habrá tiempo para señalarlos y pasarles la factura moral y política.

 

Hoy, mientras no tengamos la vacuna, la única solución, está en nuestras manos: debemos  tener responsabilidad  y empatía con los más vulnerables. No fiestas patronales; no “pichanguitas” de sábado o domingo;  no aglomeración en los mercados;  no visitas a los mayores; no olvidar cuidar la distancia social y lavarse las manos. Por ahora es la única forma que tenemos de cuidar y cuidarnos. Nuestra solidaridad con todos los médicos, enfermeras y personal sanitario que están luchando para salvar vidas, y mi repudio a aquellos que no respetan las reglas de la nueva convivencia en esta época de desastre sanitario.